Prostitutas inmigrantes prostitutas en la calle montera

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La marcha transcurrió en un ambiente festivo. Muchos hombres acompañaban la protesta que empezó a medio día en Montera y terminó en la Puerta del Sol frente a la escultura de la Mariblanca. Alejandra, subida a unas botas altas negras con elevado tacón y embutida en unas mallas de leopardo, esconde su rostro tras una careta muy colorida con plumas para que no la reconozcan la familia ni los amigos. Tampoco quiere desvelar su apellido. Ejerce la prostitución en Villaverde desde hace siete años y gana al mes entre 2.

Antes cubría "10 servicios de sexo al día y ahora dos", se lamenta la mujer. Garaizabal no aclara cómo debería ser ese lugar. En la ciudad o a las afueras. Alejandra fue a manifestarse junto a dos compatriotas ecuatorianas que conocía de antes de llegar a España.

Durante dos años trabajó sin papeles, limpiando portales. Finalmente, acabó en la prostitución. Pero cambiaría de trabajo si encontrara otro que le proporcionase unos ingresos parecidos. No es la primera vez que las prostitutas se manifiestan. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio. En los foros de prostitutas que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector avisan de que en la puerta del hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad.

Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro. También advierten en esos foros de que en el es muy difícil pasar del primer piso.

Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil. Una chica rumana me tira de la camiseta.

No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso.

Así funciona este edificio: Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame. El de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D.

También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: También me dice que cada burdel es independiente de los otros. Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica.

Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso. En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano.

Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. El es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas.

Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar.

Pasas, se presentan y decides. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale.

Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país. En este edificio, al contrario de lo pasa en el , todos los burdeles son del mismo propietario , un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid. Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida.

Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Algo que no pasa en el , donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio. El funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad.

Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo.

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Y una prostitutas ladyboys prostitutas granada social en la que no suele estar mal visto ir a un burdel. Pasas, se presentan y decides. Poca higiene y poca seguridad, a lo que añaden presión policial y de vecinos. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos. O de la de Atocha.

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Unas para que les limpien, otras para otros menesteres. Al seguir navegando entendemos que acepta nuestra política de cookies. Incluso el Plan de Acción para la Erradicación de la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual realizado por el Ayuntamiento de Sevilla sostiene que en esa ciudad "hallamos todas las variantes posibles de la prostitución", incluyendo entre las nuevas formas el "turismo sexual". Allí se encuentran casi la mitad de los lupanares. No tienen dónde ir. Pasas, se presentan y decides. El verdadero problema es la explotación. Poca higiene y poca seguridad, a lo que añaden presión policial y de vecinos. Es un edificio muy viejo, de casi años y sin ascensor. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas. En, yel colectivo Hetaira volvió a salir a la calle. Algunos vienen en grupo, otros solos. Ellos quieren esclavas para la ocasión.

Pero hay mucha gente que vive en la hipocresía y de forma interesada generaliza y estigmatiza a todas o todos. Adem'as ten'ia unas im'agenes brutales de varios pueblos de la ALCARRIA que realizan encierros con un maltrato total a los animales con todoterrenos,tractores coches etc. Nos molesta la corrupción en política, y esta otra no nos molesta? Lo que hay que Leer la mayoria de los que escriben aqui seguro.

Eso es lo que deben de cambiar. Esas leyes que solo venefician al dueño del burdel.. Ellos quieren esclavas para la ocasión. Unas para que les limpien, otras para otros menesteres. La misoginia que se lee por estos lares da asco. Es la mujer quien tiene que hablar sobre su cuerpo, no vosotros. En Alemania, Holanda, Dinamarca y Nueva Zelanda la prostitución es legal, y son países altamente desarrollados. Ese país es España.

Volver a la noticia 'España, destino de turismo sexual'. En lo bueno siempre estamos a la cabeza. Joder que tropa, Miquelarena Pero cambiaría de trabajo si encontrara otro que le proporcionase unos ingresos parecidos.

No es la primera vez que las prostitutas se manifiestan. En , , y , el colectivo Hetaira volvió a salir a la calle. Dicen haber solicitado hasta 10 entrevistas con el alcalde para denunciar que el Plan Municipal contra la Explotación Sexual vigente en Madrid desde "invisibiliza" a las prostitutas que ejercen por voluntad propia.

El Ayuntamiento de Madrid se negó este jueves a través de su vicealcalde, Manuel Cobo, a habilitar un espacio para la prostitución. Pero un espacio para ejercer la prostitución, no. Gabi, una meretriz transexual, no habla de esclavitud sino de derechos laborales: Nosotras también tenemos familia y dificultades para trabajar.

El siguiente día me planto en la puerta del a las 9 de la mañana. Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero. Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio. En los foros de prostitutas que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector avisan de que en la puerta del hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad.

Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro. También advierten en esos foros de que en el es muy difícil pasar del primer piso. Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. Hay al menos seis.

Me miran mal y el ambiente es hostil. Una chica rumana me tira de la camiseta. No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado.

Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso. Así funciona este edificio: Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame. El de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D. También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: También me dice que cada burdel es independiente de los otros.

Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso. En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo.

Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar.

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